domingo, 8 de febrero de 2015

MÁS DE MÍ


Hace un par de semanas uno de los post iba dirigido a una de las personas más importantes que ha habido en mi vida hasta el momento. Hoy con vuestro permiso, este post me lo voy a dedicar a mí, espero que no suene presuntuoso pero hasta la fecha siempre he dedicado gran parte de mi tiempo a los demás, a mis amigos, a mis padres, he procurado ser lo que suele llamarse una buena persona con mi entorno, aunque supongo que no siempre lo habré conseguido ya que muy pocas veces estamos exentos de pagar un peaje por nuestros actos.

En una serie de post desarrollados a lo largo de este tiempo, me he dedicado a describir carácteres, situaciones, percepciones de gente que hace poco que ha llegado a mi vida, eso sí siempre desde el respeto. Hay gente que lleva tanto tiempo en esa misma vida que ni siquiera aparecen, aunque no lo descarto en un futuro. Porque de una cosa estoy seguro, y es que para conocerme a mí sin duda es necesario conocer a mi entorno. Un ramillete de gente absolutamente variopinta y que me aportan cosas de lo más dispares entre sí dando forma a este ser en el que me he convertido a mis 47 años.

Ahora vuestra pregunta seguramente sea, ¿en qué me he convertido?. Pues sinceramente aún estoy intentando descubrirlo.  Sé que no soy la misma persona que hace unos meses, que circunstancias vividas, situaciones pasadas en propia piel y en piel ajena han efectuado una catarsis en mi interior de la a veces siento pánico, porque yo precisamente yo nunca me he caracterizado por ser alguien ecuánime, sino más bien todo los contrario, impulsivo, abogado del diablo, capaz de defender lo indefendible por un amigo. Y eso me ha servido para que la gente que mejor te conoce, haya traicionado momentos, situaciones y su actitud haya sido únicamente la de emitir juicios de valor en torno a comportamientos míos. Sin mirarse a sí mismos, sin ser capaces de realizar un nanosegundo de autocrítica y valorar si su actitud de amistad ha sido la correcta o no. Sólo son saltimbanquis de gente, que es lo que significa para ellos la amistad hasta el momento en que la gente les vale para sus propósitos. Fagocitan  gente y sentimientos en la misma medida que las Mantis Religiosas devoran a sus machos durante el acto sexual.

Por eso y por toda la gente que me rodea y que no son así quería dedicarme este post y con una canción llena de positivismo que fueron de las últimas que pude destrozar melódicamente junto a ese ser de luz que hoy me acompaña.

Gracias a todos los que de una forma u otra me habéis hecho llegar aquí.


2 comentarios:

  1. Hola, acabo de leerte. Te felicito por el post que me ha encantado y no sé por qué pero es como si alguna fuerza llámalo como quieras lo hubiera puesto delante de mi para hacerme pensar. Es lo primero que he visto hoy en el móvil.

    ResponderEliminar
  2. Pues María del Mar me alegra enormemente que te haya gustado el post y sobre todo que esa fuerza te lo haya puesto delante en este día si te ayuda a reflexionar. Un beso enorme

    ResponderEliminar