Hola amigos, este post debía haberse publicado antes del final de 2014, pero hubo situaciones que me impidieron escribirlo, pero no podía faltar a esta cita y ahora que hemos vuelto medianamente a la normalidad aquí está.
Hay una canción de Massiel, que dice:
El amor te hipnotiza, te hace soñar,
y sueñas y cedes y te dejas llevar,
y te mueve por dentro y te hace ser más,
y te empuja y te puede y te lleva detrás ...
y no podría estar más de acuerdo, porque en ese estado de enamoramiento, pierdes conciencia con tu propio yo, actúas como jamás hubieses pensado que podrías hacerlo, sueñas con cosas que nunca te hubieses planteado antes y cedes, vaya si cedes a los deseos planteados por la otra persona (y supongo que al contrario sucede lo mismo) y dejas que ese estado te lleve sin oponer la menor resistencia. Y todo esto podría parecer algo negativo, pero bajo mi punto de vista es más bien al contrario. Todas esas cosas te complementan y hacen que lo que hasta ese momento eras te convierta en algo más, casi en un ser superior.
El amor es ese estado catatónico, donde abandonas tus prioridades, para acogerte a nuestras prioridades, donde el "yo" se convierte en "nosotros", donde la otra persona encabeza tu lista de necesidades, porque para los enamorados compartir todo con el otro se convierte en nuestro primer mandamiento. Y aunque esto pueda parecer obsesivo, nada más lejos de la realidad, porque quien no comparte, quien no necesita, quien no se abandona no ama, puede querer pero no amar.
El amor no duele (excepto si es no correspondido) lo que duele es el desamor, el desengaño, y a veces ni eso. Porque a mi humilde parecer hay un amor que está incluso por encima de eso, ya que lo que busca es la felicidad de la otra persona, aunque eso signifique renunciar a ella. Pero ese amor prevalece y sigue latente y te consuela en los malos momentos. Esa ha sido mi experiencia en el amor y os puedo prometer que ahora que esa persona ya no se encuentra entre nosotros mi devoción por el sigue intacta, sin llegar a idealizarla. Sé que con él conocí el verdadero amor, que hubiese hecho cualquier cosa por él que hubiese consagrado mi vida a él y que era mi compañero de viaje perfecto. Dicen que la media naranja no existe, yo puedo corroborar que sí y yo la encontré. Bueno yo sé que allí donde esté me guía, me cuida y me acompaña, no puedo pedir más, soy afortunado, porque al menos yo conocí el amor de verdad, desinteresado que es más de lo que muchos conocerán nunca.
Victor gracias por darme cabida en tu vida, por abrirme las puertas de tu corazón y por recibir tanto de ti habiéndote ofrecido yo tan poca cosa. Te Quiero y Te Querré.

MARAVILLOSO te aplaudo hasta qe me sonrojen las manos.
ResponderEliminarTe quiero mucho sobrino Vicente
ResponderEliminarGracias por quererlo tanto
Besos de la tía Sol.