Este post queridos amigos ni sé como comienza, ni sé como terminará. Me dejaré llevar a la deriva, eso si reflejando un poco esos sentimientos encontrados que a muchos nos producen el comienzo de estas fechas navideñas.
La gran mayoría de nosotros hemos vivido estos días con la alegría propia de una época festiva, y no me refiero a los puedan representar a nivel de creencia religiosa. Mas bien al contrario, en la niñez lo sentimos con la ansiedad de unos días vacacionales aumentada por la espera de esos ansiados regalos, solicitados en cartas dirigidas a Papá Nöel o a los Reyes Magos y todo su séquito.
En la juventud lo continuamos asociando a esas esperadas vacaciones del Instituto, pero con unas expectativas diferentes. Para muchos de nosotros suponía nuestra primera fiesta, sin horario de llegada y con ese toque de elegancia en mayor o menor medida al asistir a nuestro primer "Cotillón de Nochevieja".
Ahora desde la madurez, todo es diferente, porque para la gran mayoría ya no supone esa época de asueto, pero lo más importante, porque existen "ausencias". Gente que nos falta y que han sido tremendamente importantes en nuestra vida.
Yo no soy una excepción porque en los dos últimos años, mi vida ha sido un constante "entrar y salir de gente". Y no cabe duda de que he ganado mucho, pero hay pérdidas insuperables con las que hay que aprender a vivir, aunque haya veces en las que las fuerzas flaqueen, el aliento te falte y el nudo que se forma en tu garganta, al aflorar nuestros sentimientos, parezca que va a terminar por ahogarte. Pero por ti mismo tienes que abrir el pecho, respirar hondo y continuar
Este post lo quiero dedicar a las dos personas más importantes que he perdido en este par de años. La primera mi madre, a la que siempre me unió una relación especial. quizás por mi condición, quizás por ser el pequeño de la familia. Una mujer luchadora y que siempre estuvo de mi lado por muchos errores que cometiese.
La segunda persona es ese amigo que para mi desgracia me abandonó antes de tiempo. Un amigo leal, generoso, cariñoso (aunque muchos no supiesen entender ese cariño), pero sin duda para mí un amigo irremplazable y del que no me olvido ni un solo día. Que está presente incluso hasta cuando hago planes para el futuro. "Victor" ha sido, es y será el hombre más importante, después de mi padre, que ha ocupado un espacio en mi vida. Alguien que, aunque pueda parecer lo contrario, nunca fue mi pareja y sin embargo el uno no concebía ni vida ni proyectos en los que no estuviese el otro.
Mamá, Victor, cada año duelen más las cosas, pero se que vosotros no querríais tristezas para mi.
Extenderé esta entrada a todos los que esta Navidad notarán una falta en su mesa, en una llamada o en un mensaje, pero en su corazón la presencia de esos seres queridos no dejarán hueco para la tristeza.
Mi mejores deseos para todos vosotros y ante todo "FELIZ NAVIDAD".
!CHAPEAU! La tía Sol
ResponderEliminarTia Sol sólo he intentado estar a la altura de nuestro Victor.
EliminarUno de los mejores y más bellos post qe he leído.yo solo me resta decir qe gracias a esa gran mujer x haber dejado tan lindo regalo.
ResponderEliminarGracias Marcos en días como hoy es complicado hablar de gente que quieres y ya no está con nosotros. Pero he intentado hacerlo desde el cariño y desde el máximo respeto. Gracias por tus palabras.
EliminarPrecioso querida Carrie tienes un corazón lleno de amor y por eso te queremos un abrazo amigo
ResponderEliminarBueno bueno una de cal y otra de arena
Eliminarpreciosoooo y realll como tu mismoo
ResponderEliminarJajaja gracias sobrinita eres rubia pero buena aunque relinches
EliminarPura vida. Besos
ResponderEliminarGracias Mari tu si que eres un amor
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